Recomendaciones
Mejora del desempeño de los Estados en el seno del Consejo de Derechos Humanos
- Los Estados elegidos para formar parte del Consejo de Derechos Humanos deben comprometerse a implementar la totalidad del mandato del Consejo, lo que incluye su responsabilidad de abordar y prevenir las violaciones, y responder rápidamente a las emergencias.
- Los Estados que se oponen de manera sistemática y rutinaria a la acción del Consejo frente a situaciones en países, en lugar de examinar objetivamente los hechos en cada caso, deben modificar su posición por ser contraria al mandato explícito del Consejo de abordar las violaciones y responder rápidamente a las emergencias.
- Los Estados que se oponen a las medidas del Consejo debido a la oposición del Estado afectado deben revisar su posición, ya que el mandato del Consejo no depende de la aprobación del Estado afectado y los Estados especialmente obstruccionistas suelen ser aquellos en los que está más justificada la intervención del Consejo.
- La actuación de los Estados en el seno del Consejo debe basarse en una evaluación objetiva de la situación de los derechos humanos en cuestión y los méritos del caso, en lugar de consideraciones políticas o de otro tipo, con el fin de contribuir a una estrategia menos selectiva en el Consejo.
- Los Estados deben procurar asegurar que los esfuerzos del Consejo se complementen con las iniciativas nacionales y regionales, aunque el mandato del Consejo no requiere que se agoten las instancias nacionales o regionales para que adopte medidas.
- Los Estados deben asegurarse de que sus posiciones sean compatibles con el derecho internacional en materia de derechos humanos y deben comprometerse a utilizar las opiniones de los órganos de los tratados, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los procedimientos especiales con este fin.
- Los Estados que, según este informe, cuentan con un sólido historial de votos y una posición no selectiva, deben asumir un mayor liderazgo en el Consejo.
- Los Estados que están superando un pasado de abusos contra los derechos humanos deben hacer valer su experiencia en el Consejo de manera a apoyar mejor a los que se enfrentan actualmente a graves violaciones de los derechos humanos.
Fortalecimiento del entorno de trabajo y los métodos del Consejo
- El Consejo debe seguir innovando y diversificando los instrumentos que utiliza para responder a situaciones en países específicos. El objetivo debe ser la identificación de la respuesta más eficaz a una situación dada teniendo en cuenta el valor agregado del Consejo, las necesidades de protección de las víctimas de abusos y las personas en situación de riesgo, y la importancia de la rendición de cuentas.
- El Consejo debe abordar las preocupaciones identificadas en este informe con respecto a la selectividad promoviendo:
- La creación del mandato de un relator especial sobre Afganistán.
- El establecimiento de una comisión internacional independiente de investigación de las violaciones cometidas por todas las partes durante los últimos meses del conflicto armado en Sri Lanka.
- Una respuesta inmediata a la situación de violación de derechos humanos en Bahréin.
- El Consejo debe racionalizar el número de resoluciones que considera cada año en relación con la situación en Israel y el Territorio Palestino Ocupado, a la vez que amplía su trabajo a otras situaciones que justifican la atención del Consejo. También debe procurar asegurar que las resoluciones propuestas sobre la situación reflejen plenamente la responsabilidad de todas las partes en el conflicto, no sólo de Israel.
- Los Estados deben dejar de conceder un trato excepcional a la situación en el TPO e Israel, ya sea en forma de apoyo exclusivo o de oposición sistemática a cualquier medida del Consejo con respecto a esta situación.
- El Consejo debe identificar medidas para poder mejorar la oferta de cooperación técnica a los Estados que estén verdaderamente dispuestos a enfrentar sus problemas de derechos humanos con la ayuda del sistema internacional.
- Para que el Consejo adopte una estrategia más cooperativa con respecto a un Estado responsable de violaciones graves o crónicas de los derechos humanos, dicho Estado debe demostrar primero un verdadero compromiso de cooperación. El Estado en cuestión debe cumplir al menos tres condiciones:
- Permitir el libre acceso de observadores independientes, incluyendo sobre el terreno, a la información sobre las supuestas violaciones.
- Reconocer la necesidad de abordar todas las denuncias de violaciones que generan preocupación en el seno del Consejo.
- Demostrar un compromiso para remediar las violaciones cometidas en el pasado y prevenir futuras violaciones mediante medidas concretas, incluso con la asistencia del Consejo.
- Los Estados deben continuar estudiando medidas que puedan mejorar la implementación eficaz del mandato del Consejo, entre ellas seguir analizando formatos innovadores como las reuniones informativas (briefings), responder a las solicitudes de intervención del Consejo por parte de organismos independientes y mejorar la cooperación con los procedimientos especiales.
- Con el fin de mejorar la calidad de la composición de los miembros del Consejo, todos los grupos regionales deben abandonar las “listas cerradas” y promover elecciones competitivas al Consejo.






