Es necesaria una investigación a fondo y el castigo de los responsables a fin de prevenir futuros ataques
1 de Abril de 2013
"El Gobierno debe investigar a los responsables de la violencia ocasionada en Meiktila y a la Policía por su incompetencia para detener los asesinatos sin sentido y los incendios provocados en vecindarios enteros. El gobierno birmano debió aprender la lección tras los últimos enfrentamientos sectarios ocurridos en el estado de Arakan y reforzar inmediatamente la capacidad de la Policía para contener la violencia y proteger las vidas de las personas y las propiedades".
Brad Adams, director para Asia.

(Bangkok) - El Gobierno birmano debe investigar a fondo y sancionar a los responsables de incitar y cometer actos de violencia mortal en Meiktila en el centro de Birmania entre los días 20 y 22 marzo del 2013. Así mismo, es preciso que tome acciones concretas para combatir la impunidad, poner fin a la discriminación, y promover la tolerancia entre los grupos religiosos, medidas necesarias para acabar con la ola de ataques contra las comunidades musulmanas.

Se estima que al menos 40 personas murieron y 61 resultaron heridas en los enfrentamientos entre musulmanes y budistas en Meiktila, en la región de Mandalay. Las imágenes de satélite analizadas por Human Rights Watch muestran la magnitud de la destrucción: se estima que 828 edificios, en su mayoría viviendas, fueron totalmente destruidas y al menos 35 inmuebles fueron parcialmente demolidos. Tres regiones en Meiktila registran una destrucción casi total, los sectores comprenden más de 24 hectáreas de superficie total, al oeste y noreste del mercado principal de la ciudad. Las imágenes de satélite muestran una destrucción casi similar a la devastación que originó la violencia sectaria en ciudades del estado de Arakan en 2012, donde claramente se perciben las áreas residenciales que quedaron en cenizas tras un incendio provocado.

"El Gobierno debe investigar a los responsables de la violencia ocasionada en Meiktila y a la Policía por su incompetencia para detener los asesinatos sin sentido y los incendios provocados en vecindarios enteros", dijo Brad Adams, director de HRW para Asia. "El gobierno birmano debió aprender la lección tras los últimos enfrentamientos sectarios ocurridos en el estado de Arakan y reforzar inmediatamente la capacidad de la Policía para contener la violencia y proteger las vidas de las personas y las propiedades"


Meiktila (Main Damage Area 1)
Alrededor de 442 viviendas probablemente destruidas o gravemente dañados.
Deslice el cursor para comparar las imágenes antes y después de la violencia.

Before: Meiktila (Main Damage Area 1)
After: Meiktila (Main Damage Area 1)


Meiktila (Main Damage Area 2)
345 edificios residenciales y comerciales probablemente destruidos o dañados severamente
Deslice el cursor para comparar las imágenes antes y después de la violencia.

Before: Meiktila (Main Damage Area 2)
After: Meiktila (Main Damage Area 2)

Según un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), cerca de 12.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de la violencia en Meiktila y, en estos momentos, se encuentran en refugios establecidos en los alrededores de la ciudad. 

 

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