La comisión nacional debe garantizar una investigación exhaustiva y consultar a la sociedad civil
23 de Febrero de 2012
Para cumplir con su mandato, la comisión tiene que llegar a todos los que sufrieron y fueron testigos de los abusos, sin importar qué lado podría haber sido el responsable. El gobierno debe garantizar que la comisión tenga el tiempo y la independencia adecuados para llevar a cabo su trabajo.
Corinne Dufka, investigadora principal de África Occidental

 
(Nairobi) - La comisión nacional de averiguación para Costa de Marfil a cargo de investigar la violencia post electoral de 2010-2011 debería extender su mandato por seis meses, hasta agosto de 2012, Human Rights Watch señaló hoy. La extensión ayudaría a garantizar una investigación imparcial y exhaustiva de los crímenes cometidos por todas las partes, añadió Human Rights Watch.
 
Aunque la comisión fue creada en julio de 2011, no comenzó sus investigaciones hasta mediados de enero de 2012, y actualmente está finalizando su informe. Parece poco probable que con solo un mes de investigaciones haya documentado adecuadamente los delitos graves del conflicto o identificado a los responsables de ambas partes, dijo Human Rights Watch.
 
En las reuniones con Human Rights Watch, representantes de la sociedad civil de Costa de Marfil, diplomáticos y funcionarios de las Naciones Unidas enfatizaron los graves problemas de la comisión. Asimismo, se pronunciaron en contra de que no se haya incluido a representantes de los grupos a favor de Gbagbo ni se haya consultado lo suficiente a la sociedad civil, y dijeron que al parecer la comisión apresuró su trabajo.
 
"El presidente Ouattara se ha referido reiteradamente a la comisión nacional como la base de los esfuerzos del gobierno para lograr una justicia imparcial por los terribles crímenes cometidos", dijo Corinne Dufka, investigadora principal de África Occidental de Human Rights Watch. "Para cumplir con su mandato, la comisión tiene que llegar a todos los que sufrieron y fueron testigos de los abusos, sin importar qué lado podría haber sido el responsable. El gobierno debe garantizar que la comisión tenga el tiempo y la independencia adecuados para llevar a cabo su trabajo".
 
Aunque el decreto original permite una prórroga de seis meses, Ouattara dijo recientemente que el informe de la comisión estará listo a finales de febrero o principios de marzo.
 
Ouattara estableció la comisión por decreto el 20 de julio para llevar a cabo investigaciones no judiciales sobre violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos entre el 31 de octubre 2010 y el 15 de mayo de 2011. El 10 de agosto, Ouattara nombró al juez Matto Loma Cissé como dirigente del cuerpo. La comisión fue creada después de que una comisión internacional de investigación de la ONU, así como grupos internacionales de derechos humanos, determinaron que ambas partes habían cometido crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cuando el ex presidente Laurent Gbagbo trataba de mantenerse en el poder después de perder las elecciones y Ouattara resultara ganador.
 
Hasta la fecha, la totalidad de las por lo menos 120 personas acusadas por los fiscales militares y civiles de crímenes en el periodo posterior a las elecciones pertenecen al lado de Gbagbo.
 
Cuando se le pregunta acerca de la justicia parcial que hasta ahora ha marcado a Costa de Marfil, Ouattara ha citado a la comisión nacional de investigación como evidencia de su imparcialidad y se comprometió a garantizar que se hará rendir cuentas a las personas que el informe de la comisión señale como responsables de crímenes. Cissé ha dicho que en términos de justicia, "es la comisión quien controla todo. Considera los hechos a ser examinados por la Corte Penal Internacional, los que estén o vayan a ser examinados por el sistema de justicia de Costa de Marfil… De hecho, [la Comisión] brinda a las personas que se sienten agraviadas un recurso para obtener justicia".
 
La primacía otorgada a la comisión hace que sea esencial que haga su trabajo de forma exhaustiva e imparcial, señaló Human Rights Watch.
 
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