Otras compañías deberían adoptar una posición conjunta contra la censura
23 de Marzo de 2010
China es una de las economías más grandes del mundo, pero se niega a cientos de millones de usuarios de Internet chinos un acceso básico a la información que se considera garantizado en todo el mundo. La decisión de Google de ofrecer un motor de búsqueda sin censura es un paso importante para cuestionar el uso por parte del Gobierno chino de la censura para mantener el control de sus ciudadanos.
Arvind Ganesan, business and human rights director

(Nueva York) – La decisión de Google de dejar de censurar su motor de búsqueda chino es un firme avance a favor de la libertad de expresión e información, y una condena contra la insistencia del Gobierno chino de censurar el Internet, señaló hoy Human Rights Watch. Google anunció hoy que no censurará las búsquedas, sino que las redirigirá a su sitio web sin censura de Hong Kong, que proporcionará resultados en chino simplificado. La compañía también dijo que vigilará y hará público cualquier intento de censura del sitio por parte del Gobierno chino.

“China es una de las economías más grandes del mundo, pero se niega a cientos de millones de usuarios de Internet chinos un acceso básico a la información que se considera garantizado en todo el mundo”, señaló Arvind Ganesan, director de Negocios y Derechos Humanos de Human Rights Watch. “La decisión de Google de ofrecer un motor de búsqueda sin censura es un paso importante para cuestionar el uso por parte del Gobierno chino de la censura para mantener el control de sus ciudadanos”, agregó.

Los alrededor de 338 millones de usuarios de Internet en China siguen sometidos a los dictados arbitrarios de la censura oficial. Más de una docena de agencias gubernamentales participan en la implementación de una serie de leyes, reglamentos, directrices políticas y otros instrumentos legales para intentar que cierta información e ideas no lleguen a la población china. Varias empresas, como Google, Yahoo! y Microsoft han hecho posible este sistema bloqueando términos que, según ellos, el Gobierno chino quiere que censuren. Human Rights Watch documentó esta complicidad corporativa en la censura del Internet en China en “Race to the Bottom” (Competencia desenfrenada), un informe de 149 páginas publicado en agosto de 2006.

El 12 de enero de 2010, Google anunció que estaba dispuesto a retirarse de China a menos de que pudiera operar sin censura su motor de búsqueda chino, Google.cn. Esta decisión fue adoptada después de que la compañía revelará “ataques altamente sofisticados y específicos” contra docenas de usuarios de Gmail que defienden los derechos humanos en China. Google señaló que una veintena de empresas más habían sido objeto de ataques cibernéticos desde China. El 18 de febrero de 2010, el New York Times informó que se había localizado el origen de estos ataques en la Universidad de Jiaotong y la Escuela de Formación Profesional de Lanzxiang en Shangai. Según se informó, esta última tiene estrechos lazos con las fuerzas armadas chinas.

En respuesta a la posibilidad de que Google pudiera dejar de censurar su motor de búsqueda, el 12 de marzo, Li Yizhong, ministro de Industria y Tecnología de la Información de China, declaró: “Hacer algo que desobedezca las leyes y los reglamentos chinos, cause enemistad, es irresponsable y tendrá que acarrear consecuencias”.

El 22 de enero de 2010, en un importante discurso sobre libertad en Internet, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, instó al Gobierno chino a investigar los ataques. También señaló que el “sector privado comparte la responsabilidad de ayudar a salvaguardar la libertad de expresión. Y cuando sus tratos comerciales amenacen con debilitar esta libertad, tienen que considerar hacer lo correcto, no solo la posibilidad de obtener beneficios rápidos”.

Human Rights Watch señaló que las empresas que operan en China y otros países tienen la obligación de salvaguardar la libertad de expresión y la privacidad en línea. La Iniciativa de Red Global (Global Network Initiative, GNI), una iniciativa internacional integrada por empresas como Google, Microsoft y Yahoo!, organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch, académicos e inversores socialmente responsables para proteger la libertad de expresión y la privacidad en línea, recomienda que las empresas: “recurran las decisiones del Gobierno en los tribunales nacionales o busquen la asistencia de las autoridades oficiales competentes, organismos internacionales de derechos humanos u organizaciones no gubernamentales cuando se enfrenten a una restricción gubernamental que parezca incompatible con la legislación o los procedimientos nacionales o las leyes internacionales de derechos humanos y las normas sobre libertad de expresión”.

Human Rights Watch pidió a otras compañías que sigan el ejemplo de Google y pongan fin a toda su censura de información políticamente delicada.

“Estamos en un momento crucial para la libertad de expresión en China, y ahora le toca a otras grandes compañías tecnológicas adoptar una postura firme contra la censura”, señaló Ganesan. “Pero el Gobierno chino también debe darse cuenta de que su represión sólo sirve para aislar a sus usuarios de Internet del resto del mundo—y el daño a largo plazo causado por este aislamiento supera con creces los beneficios a corto plazo de obligar a las empresas a salir del país”, agregó.