De 25,000 a 45,000 homicidios cometidos por el Frente Patriótico de Ruanda en 1994 nunca fueron abordados
17 de Agosto de 2009
El fracaso de la Fiscalía para comprometerse a enjuiciar a altos oficiales del FPR ha socavado su credibilidad y la del Tribunal Internacional para Ruanda. El tiempo se le acaba para cumplir con su mandato y asegurar el legado del Tribunal como un defensor de la justicia y la rendición de cuentas para todas las víctimas en Ruanda.
Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch

(Nueva York) - El Tribunal Penal Internacional para Ruanda puede perder su credibilidad si no acusa y enjuicia a funcionarios del Frente Patriótico Ruandés (FPR), sospechosos de haber cometido crímenes de guerra en Ruanda en 1994, señaló Human Rights Watch en una carta al Fiscal Jefe del Tribunal hecha pública hoy.

En respuesta a las afirmaciones del fiscal jefe, Hassan Jallow, de que ha hecho todo lo posible para investigar los delitos de todas las partes por los acontecimientos de 1994, la carta señala que el Tribunal ha llevado ante la justicia a las principales figuras detrás del genocidio, pero no procesó a oficiales del Frente Patriótico de Ruanda, el grupo rebelde que puso fin al genocidio y que se ha convertido desde entonces en el partido gobernante de Ruanda. El FPR está acusado de haber asesinado entre 25,000 y 45,000 civiles en el mismo período de tres meses.

"El fracaso de la Fiscalía para comprometerse a enjuiciar a altos oficiales del FPR ha socavado su credibilidad y la del Tribunal Internacional para Ruanda," dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. "El tiempo se le acaba para cumplir con su mandato y asegurar el legado del Tribunal como un defensor de la justicia y la rendición de cuentas para todas las víctimas en Ruanda."

Aunque el Tribunal ha investigado los crímenes del FPR durante más de 10 años y ha recogido testimonios y evidencia física, Jallow dijo al Consejo de Seguridad de la ONU el 4 de junio de 2009, en una sesión informativa sobre el progreso del Tribunal, que no contaba "con un acta de acusación que está lista en relación con estas alegaciones en esta etapa en particular”.

Human Rights Watch en varias ocasiones instó a Jallow a esbozar sus planes para enjuiciar los crímenes del Frente Patriótico de Ruanda antes de que finalice el mandato del tribunal a finales de 2010.

En respuesta a las peticiones anteriores de Human Rights Watch, el Fiscal emitió una carta sugiriendo que su oficina no tenía pruebas suficientes para iniciar procedimientos contra los funcionarios del Frente Patriótico de Ruanda. El Fiscal defendió su decisión de junio 2008 de transferir un caso del FPR a Ruanda para ser enjuiciados allí. Reiteró su posición de que el intento de Ruanda de hacer rendir cuentas a los oficiales del FPR en el juicio interno del año pasado - conocido como el caso de Kabgayi – cumplió con las normas internacionales sobre juicios justos. El propio seguimiento de Human Rights Watch sobre el juicio concluyó que el proceso no fue más que una farsa política y un fallido intento de justicia.