Cerca de 100 detenidos yemeníes representan el mayor obstáculo para el cierre de la prisión.
30 de Marzo de 2009
“Muchos yemenitas están iniciando su octavo año sin cargos en Guantánamo. Estados Unidos no puede retener a estos hombres simplemente porque teme que en un futuro puedan convertirse en un peligro.”
Letta Tayler, investigadora de terrorismo y antiterrorismo de Human Rights Watch.

(Nueva York) - Estados Unidos y Yemen deben desarrollar rápidamente un plan de repatriación humana para los casi 100 presos yemeníes detenidos en la Bahía de Guantánamo, dijo Human Rights Watch en un informe publicado hoy. A menos que el estancamiento en las negociaciones de repatriación sea resuelta rápidamente, los yemeníes seguirán siendo el mayor obstáculo para el plan del presidente Barack Obama de cerrar el centro de detención.

"Muchos yemenitas están iniciando su octavo año sin cargos en Guantánamo", dijo Letta Tayler, investigadora de terrorismo y antiterrorismo de Human Rights Watch y autora del informe. "Estados Unidos no puede retener a estos hombres simplemente porque teme que en un futuro puedan convertirse en un peligro".

El informe de 52 páginas, "Sin dirección a casa: Repatriaciones de Guantánamo a Yemen", critica las propuestas de Estados Unidos y Yemen de transferir a los detenidos a un centro de detención en Yemen, donde podrían seguir detenidos indefinidamente, aparentemente para ser rehabilitados. El informe está basado en dos semanas de investigación de campo en Yemen y en más de tres docenas de entrevistas, incluyendo con ex prisioneros de Yemen y oficiales de Estados Unidos y de Yemen; también advierte de la posibilidad de maltratos en otros planes que se están considerando para los detenidos.

Human Rights Watch obtuvo un resumen del plan de rehabilitación del gobierno yemení para futuros repatriados de Guantánamo, el cual señala que los hombres recibirán terapia, atención médica y capacitación laboral. Sin embargo, el plan prevé pocos detalles de cómo las autoridades decidirán cuándo los hombres han sido "rehabilitados".

Durante las reuniones con Human Rights Watch, altos funcionarios de Yemen dijeron que algunos hombres repatriados pueden estar detenidos en rehabilitación durante un año o más. Funcionarios de Yemen también dijeron que pueden restringir los movimientos de los hombres una vez que sean liberados del centro.

Aunque insistieron que no buscarán la detención ilegal, funcionarios de Estados Unidos expresaron preocupaciones por cuestiones de seguridad derivadas de los detenidos repatriados. Un oficial de la Embajada de Estados Unidos en Yemen dijo que el centro propuesto debe ser "básicamente un centro penitenciario con un aspecto programático".

"La rehabilitación de los yemeníes tiene que ser genuina, no un pretexto para continuar la detención sin cargos", dijo Tayler. "Trasladarlos de una forma arbitraria de detención a otra no es una solución para Guantánamo".

Alrededor de dos quintas partes de los aproximadamente 241 detenidos actualmente en Guantánamo son yemeníes, por lo que representan el mayor grupo nacional que permanece en la prisión. Si bien es probable que Estados Unidos enjuicie a un puñado de ellos, las conversaciones con Yemen sobre la repatriación de los demás detenidos se han estancado en varios asuntos, entre ellos el temor de Estados Unidos de que dichos detenidos podrían "volver a la lucha", porque la presencia de al-Qaeda en Yemen ha ido creciendo. En septiembre del 2008, al-Qaeda se atribuyó la responsabilidad de un atentado suicida en la embajada de Estados Unidos en la capital Sana’ a en el que murieron 18 personas.

Si Washington no trabaja en la creación de un plan de repatriación para los detenidos de Yemen, podría intentar transferirlos a Estados Unidos y continuar su detención sin cargos, dijo Human Rights Watch. La otra opción de enviar a algunos de ellos un centro de rehabilitación en Arabia Saudita, podría también plantear riesgos potenciales.

El reporte también detalla el maltrato y abandono de los 14 detenidos yemeníes en Guantánamo que ya han sido repatriados. Autoridades yemenitas encarcelaron sin cargos a la mayoría de los hombres por unos pocos meses sin cargos. En el peor de los casos, un hombre estuvo detenido por dos años y dijo que los interrogadores trataron de golpearlo para que confesara que era un espía.

Algunos de los repatriados dijeron que padecen tanto de problemas psicológicos como físicos, a raíz de los años que estuvieron bajo custodia de Estados Unidos, sin embargo, a pesar de su detención ilegal, ninguno ha recibido asistencia de Estados Unidos o de Yemen. Estigmatizados como ex "sospechosos de terrorismo", muchos de ellos no pueden conseguir empleo. Los hombres están bajo vigilancia constante, tienen prohibido salir de Yemen, y deben reportarse mensualmente ante las autoridades.

El informe recomienda que Estados Unidos instituya un esfuerzo genuino de rehabilitación para los detenidos repatriados, que incluya terapia, atención médica y capacitación laboral. El reporte también solicita a Yemen que permita a los detenidos impugnar las restricciones y a organizaciones no gubernamentales independientes vigilar el proceso de repatriación.

"Las autoridades yemenitas no deben asumir que estos hombres son terroristas simplemente porque Estados Unidos los mantuvo en detención en Guantánamo", dijo Tayler. "Si ellos creen que deben vigilar a los detenidos o restringir su movimiento, tienen que proporcionarles con un proceso legal significativo para impugnar dichas medidas".

Human Rights Watch dijo que cualquier acuerdo entre Estados Unidos y Yemen debe también resolver los casos de dos yemeníes a quienes Estados Unidos mantiene detenidos sin cargos en la Base Aérea de Bagram en Afganistán.

"La mejor manera de prevenir que los yemeníes repatriados se conviertan en una amenaza es ayudándolos a reintegrarse a la sociedad y a reparar sus vidas", dijo Tayler.

Testimonios de de ex detenidos (se utilizaron pseudónimos para protegerlos de posibles represalias):

"Ellos [las autoridades yemenitas] me golpearon con zapatos. Hubo insultos, malas palabras y amenazas. Yo les dije, 'Si usted me va a torturar, no será nada nuevo. Los estadounidenses ya me torturaron' ".

- " Fahmi Muhammad ", sobre sus dos años de detención después de su repatriación en 2004.

"Es una catástrofe. He perdido muchas cosas - mi salud, la infancia de mis hijos, mi carrera, y muchos años de mi vida".
- "Malek al-Dhabi", sobre su vida desde su regreso a Yemen en 2006.

"Nadie me contratará porque estuve en Guantánamo... Hay una chica que me interesa, pero no puedo pedir su mano a su padre porque no tengo dinero o manera de mantenerla. Su padre no me rechazaría si tuviera un trabajo".
- "Omar Fawza", sobre su vida desde su regreso a Yemen en 2006.