El 23 de enero de 2010, el gobierno de Chávez amenazó con abrir un procedimiento administrativo contra las operadoras de cable que permitieran la transmisión a canales que no cumplieran con las reglamentaciones venezolanas, incluido el requisito de interrumpir la programación regular para transmitir cadenas obligatorias en vivo. Al día siguiente, las cableoperadoras del país interrumpieron la transmisión de siete canales, entre ellos TV Chile (el canal de televisión pública de ese país) y RCTV Internacional, el canal de cable creado luego de que la señal de aire de RCTV —el canal de televisión más antiguo de Venezuela, crítico del gobierno de Chávez— fuera retirada del aire en 2007.