Durante el auge económico experimentado por Angola tras el fin de la guerra civil en el año 2002, el gobierno angoleño ha desalojado por la fuerza a miles de residentes pobres de la capital Luanda, generalmente por medio de la violencia y sin ofrecer indemnizaciones de ningún tipo, revelaron Human Rights Watch y la organización angoleña SOS Hábitat en un informe publicado hoy.