Marruecos ha adoptado otra medida regresiva para los derechos humanos al impedir las visitas "no autorizadas" de extranjeros a los hogares de activistas saharauis del Sáhara Occidental.
Marruecos debe poner fin a las maniobras burocráticas generalizadas que frustran la libertad de asociación, lo que incluye impedir el registro de organizaciones cívicas en violación de sus propias leyes.