Nuevas pruebas obtenidas por Human Rights Watch implicarían a las milicias de Misrata en la ejecución de decenas de detenidos tras la captura y muerte de Muamar Gadafi un año atrás. Las autoridades libias no han cumplido su compromiso de investigar la muerte del ex dictador de LibiaGadafi, de su hijo Mutassim y otras decenas de personas que estaban bajo la custodia de fuerzas rebeldes.
Durante la presidencia de Bush, el Gobierno de Estados Unidos torturó a opositores de Muamar Gadafi y luego los trasladó a Libia sabiendo que allí sufrirían maltratos, según señalan ex detenidos y documentos de la CIA y el Servicio Secreto del Reino Unido que fueron revelados recientemente, Human Rights Watch señaló en el informe de 154 páginas, “Delivered into Enemy Hands: US-Led Abuse and Rendition of Opponents to Gaddafi’s Libya.”
La Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) no ha reconocido las decenas de muertes de civiles ocurridas como resultado de ataques aéreos durante su campaña de 2011 en Libia, y tampoco ha investigado posibles ataques ilícitos, señaló Human Rights Watch en un informe que se divulgó hoy.
Las autoridades dentro y en los alrededores de Misrata están impidiendo que miles de personas regresen a las aldeas de Tomina y Kararim, y no han detenido los saqueos ni los incendios de casas en estos lugares por parte de milicias locales.
Cincuenta y tres personas, aparentemente partidarias de Gaddafi, al parecer fueron ejecutadas en un hotel de Sirte la semana pasada. El hotel está en una zona de la ciudad que estaba bajo el control de combatientes anti-Gaddafi de Misrata antes de que ocurrieran los asesinatos.
Treinta y cuatro cadáveres exhumados de una fosa común cerca de la ciudad de al-Qawalish, al oeste de Libia, parecen ser de hombres que fueron detenidos por las fuerzas simpatizantes de Gaddafi a principios de junio de 2011.
Una serie de documentos descubiertos recientemente por Human Rights Watch en Trípoli revelan nuevos datos sobre el alto grado de cooperación entre los organismos de inteligencia de Estados Unidos, el Reino Unido y Libia para el traslado de presuntos terroristas. Estos documentos muestran la necesidad de que Estados Unidos y el Reino Unido rindan cuentas por abusos cometidos en el pasado.
Mientras que los enfrentamientos llegan a la capital libia, Trípoli, todas las partes en conflicto -las fuerzas fieles a Muammar Gaddafi, las fuerzas del Consejo Nacional de Transición y los aliados de la OTAN- deben tomar todas las medidas posibles para evitar daños a la población civil.
Las fuerzas gubernamentales leales al líder libio, Muammar Gaddafi, han disparado municiones en racimo contra zonas residenciales de la ciudad occidental de Misrata, poniendo en grave peligro a la población civil.
Las autoridades libias deben proporcionar inmediatamente información sobre el paradero de nueve periodistas extranjeros y seis libios detenidos o desaparecidos en Libia.