Italia intercepta balseros y solicitantes de asilo procedentes de África, no comprueba su condición de refugiados u otras vulnerabilidades y los devuelve por la fuerza a Libia, donde muchos están detenidos en condiciones inhumanas y degradantes y sufren maltrato.
La Corte Suprema de Libia debería considerar las alegaciones de torturas sufridas por seis trabajadores extranjeros de la salud, en espera de la pena de muerte por haber inyectado con el virus del SIDA a 426 niños libios, sostuvo Human Rights Watch. La Corte analizará el caso hoy.