Se calcula que 150 niños migrantes no acompañados detenidos en un centro de detención en la isla de Lesvos estuvieron en huelga de hambre por cuatro días para protestar sobre sus condiciones de vida.
El empeño de España por repatriar a los menores extranjeros no acompañados que llegan en el país de forma ilegal puede ponerles en situaciones de peligro, trato degradante y provocar su detención.