El nuevo primer ministro de Malasia, Najib Abdul Razak, debe dar seguimiento a su sorpresiva liberación de 13 detenidos actuando rápidamente para derogar la ley de seguridad interna.
Las trabajadoras domésticas se enfrentan a la explotación laboral y toda una serie de abusos graves, que incluyen el maltrato físico y sexual, el confinamiento forzado, el impago de salarios, la negación de alimentos y atención sanitaria, y el exceso de horas de trabajo sin días de descanso.