Las milicias y algunas unidades de la nueva Policía Local Afgana, apoyada por Estados Unidos, están cometiendo graves abusos contra los derechos humanos, pero el Gobierno no está supervisándolas adecuadamente ni exigiéndoles responsabilidades.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) deberían ponerse de acuerdo inmediatamente para investigar cualquier incidente que no fue divulgado en Afganistán con víctimas civiles y que ahora ha salido a la luz en los documentos militares del Ejército estadounidense que fueron filtrados a los medios de comunicación el 25 de julio de 2010.
Los continuos ataques de los talibanes contra las mujeres muestra por qué los derechos de la mujer deberían ser una prioridad en cualquier acuerdo político con las fuerzas insurgentes.
Ocho años después de la caída de los talibanes, las mujeres y las niñas sufren altos niveles de violencia y discriminación, y su acceso a la justicia y la educación es deficiente.
Mientras las elecciones de Afganistán se acercan a un final caótico, es hora de que el presidente Obama termine su revisión de la política y lleve esperanza al paisaje desolador de Afganistán.
Cuando Estados Unidos y sus aliados fueron a la guerra contra los talibanes después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, a menudo se afirmaba que la “liberación de las mujeres de Afganistán” era uno de los motivos para buscar "un cambio de régimen". Sin embargo, más de siete años después, la situación de las mujeres afganas sigue siendo terrible.
Los partidarios de Afganistán con influencia internacional deben insistir en que el presidente Hamid Karzai actúe a fin de modificar la famosa ley que formaliza la discriminación contra las mujeres chiitas.
The government of Afghanistan should listen to the Afghan women who are planning to hold a protest on April 15, 2009, at great personal risk, and repeal or reform the Shia Personal Status law.
Las muertes de civiles por atentados insurgentes en Afganistán han aumentado drásticamente durante los últimos 15 meses, muchas de ellas consecuencia del incumplimiento de las leyes de la guerra por parte de los insurgentes, señaló Human Rights Watch en un informe publicado hoy.
Al aproximarse el quinto aniversario del centro de detención en la Bahía de Guantánamo, Human Rights Watch denunció las detenciones en curso allí como una mancha vergonzosa en el respeto de Estados Unidos a los derechos humanos. Human Rights Watch llamó a la Unión Europea a presionar a Estados Unidos para que presente cargos criminales o libere a los casi 400 detenidos y restablezca el acceso de éstos a los tribunales.