El tratado internacional sobre el mercurio que se acordó recientemente constituye una muestra importante de que los gobiernos tienen que hacer más para abordar la amenaza del mercurio sobre el derecho a la salud, señaló Human Rights Watch. El 19 de enero de 2013, 140 gobiernos crearon el tratado después de cinco rondas de intensas conversaciones, que comenzaron en 2010.